En agosto, el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) ejecutó tres operativos en la provincia de Darién, que resultaron en la captura de 31 individuos — 29 colombianos y 2 panameños — y la incautación de oro, dragas, motobombas y municiones.
Operativo en Cañas Blancas y Caña Blanca
El hallazgo más reciente se produjo en Cañas Blancas, sector de Tuqueza, donde la Fuerza de Reacción Inmediata para el Control Territorial descubrió dos campamentos sospechosos y detuvo a tres colombianos, una mujer y dos hombres. Los agentes confiscaron varios gramos de material preliminarmente identificado como oro, que será enviado a laboratorio para confirmar su composición.
En uno de esos campamentos también se hallaron municiones de distintos calibres, pólvora y una motobomba, junto a otros implementos logísticos. Senafront no precisó la existencia de armas de fuego en el lugar.
En una acción anterior, la misma brigada capturó a cinco colombianos en Caña Blanca, distrito de Cémaco, y recuperó gramos de oro y una balanza digital, elementos que podrían ayudar a determinar cómo se manipulaba el mineral en el sitio.
Operación del 18 de agosto y repercusión ambiental
El 18 de agosto, en la cabecera del río Pito, al norte de Darién, se registró la mayor captura: 21 ciudadanos colombianos vinculados a la minería ilegal. Allí se encontraron campamentos improvisados, dragas y motobombas, lo que evidencia una organización con capacidad logística.
El uso de dragas y motobombas sin control altera los cauces y aumenta la sedimentación, comprometiendo la estabilidad de las riberas y la calidad del ecosistema acuático. El Código Penal panameño establece penas de tres a seis años de prisión para quien dañe, extraiga o contamine recursos naturales.
Las investigaciones seguirán para precisar la duración de los campamentos, la cadena de suministro del oro y la posible participación de terceros en la actividad ilícita.