Bulltrack, una empresa emergente fundada por Santiago Scanlan y su familia, lanzó una plataforma que convierte una pequeña cantidad de pelo de toros, vacas o terneros en un informe genético fácil de interpretar. El servicio, disponible en todo el país y la región, permite a los ganaderos tomar decisiones basadas en datos claros y comparables.
Funcionamiento de la herramienta
Con solo enviar un sobre con la muestra de pelo, el número de caravana y el sexo del animal, el laboratorio asociado realiza el estudio genómico llamado Inherit. Luego, el software de Bulltrack procesa los resultados mediante modelos internos y entrega un ranking que incluye 24 DEPs (diferencias esperadas de progenie). Entre los indicadores aparecen peso al nacer, facilidad de parto, espesor de grasa, rendimiento de carcasa, área de ojo de bife, entre otros.
"El objetivo es simplificar la complejidad del análisis genómico y presentar la información en un formato accesible", explicó Santiago Scanlan.
Equipo multidisciplinario
Detrás del proyecto se combina la experiencia de un cabañero con más de quince años en la cría de Angus, un genetista especializado y un programador senior. "Somos una familia que reúne distintas áreas de conocimiento", señaló Scanlan, resaltando la participación de su hermano Benjamín, su primo John y su cuñado Adolfo.
Beneficios económicos
Los fundadores calcularon que una mejora del 10 % en la calidad genética puede generar un retorno de aproximadamente $57,60 por vaca al año. Recomiendan iniciar la genotipificación por los toros, ya que cada uno puede producir hasta 99 crías, multiplicando el impacto genético.
Próximos pasos
Bulltrack trabaja con el respaldo del laboratorio Zoetis, que entrega los datos genómicos de por vida al productor. La empresa invita a los ganaderos a ampliar la cobertura genotípica, primero en toros y luego en vaquillonas, para optimizar la selección de madres y mejorar la productividad del rodeo.