En agosto de 2024, la fuerza liderada por Patricia Bullrich ingresó al recinto del Senado en tres oportunidades distintas, logrando la sanción de varios proyectos que el Ejecutivo había demandado. Las sesiones se realizaron en la Cámara alta de la Nación, donde el oficialismo buscaba aliviar su agenda antes del cierre de las sesiones ordinarias.

Avances legislativos

El 27 de agosto se aprobó una norma que modifica la legislación sobre biocombustibles, elevando los límites de producción de biodiésel y bioetanol tras una intensa presión del sector azucarero. Días después, el 17 de septiembre, el bloque libertario sancionó la segunda versión de la Ley de Inocencia Fiscal, que busca proteger a los contribuyentes de procesos judiciales indebidos.

En la última reunión del jueves, los senadores modificaron el proyecto que reforma la Carta Orgánica del Banco Central, devolviéndolo a la Cámara de Diputados para una segunda revisión. La discusión estuvo marcada por intentos de bloquear la medida desde la oficina del presidente, pero la propuesta se mantuvo.

"El consenso alcanzado refleja la voluntad del Congreso de avanzar sin interferencias externas", declaró el jefe de Gabinete Diego Santilli.

Reacción del oficialismo

El bloque kirchnerista, que había intentado bloquear la votación sobre zonas frías, se retiró del recinto, dejando la moción sin quórum. La ausencia de sus senadores impidió que el proyecto avanzara, consolidando la ventaja del oficialismo.

Próximos desafíos

Aun con estos logros, la agenda senatorial sigue pendiente en materias como sociedades anónimas y la ley del Súper RIGI. Además, el debate sobre el presupuesto de 2027 iniciará en la Cámara de Diputados el próximo mes, lo que obligará a los libertarios a negociar nuevamente con el Ejecutivo.

El Senado cerrará la semana con una agenda ligera, mientras se intensifican las discusiones en la Cámara de Diputados sobre endeudamiento, derechos de discapacidad, la cuestión de Malvinas y la nueva ley de gastos.