Un equipo de científicos ha puesto a prueba bacterias vivas para solucionar problemas matemáticos, mostrando que los organismos pueden actuar como procesadores de información.
El método biológico
Los investigadores utilizan microorganismos que se reproducen rápidamente y los programan mediante secuencias de ADN. Al introducir datos en el material genético, las bacterias ejecutan operaciones lógicas mientras crecen. En paralelo, cultivan tejidos neuronales en placas para comparar la eficiencia de ambos sistemas vivos.
Por qué importa
Este enfoque supera la limitación de la electrónica tradicional al aprovechar la capacidad de replicación y adaptación de la vida. La combinación de bacterias, ADN y tejidos neuronales permite crear una nueva generación de dispositivos que procesan información de forma paralela y a bajo consumo energético.
Próximos pasos
Los autores del estudio indican que seguirán optimizando la programación genética y explorando la integración de más tipos de células. El objetivo es desarrollar prototipos que puedan abordar problemas complejos en áreas como la criptografía y la modelación de sistemas biológicos.