Un paso hacia la modernización

Después de meses de negociaciones, el Gobierno y las entidades rurales están más cerca de alcanzar un acuerdo para reformar la ley de semillas. La normativa actual, en vigor desde 1973, ya no se ajusta a las necesidades actuales del sector.

"La ley actual es del año 1973 y ya no nos permite evolucionar", afirmó Martín Famulari, presidente del Instituto Nacional de Semillas.

La búsqueda de un consenso

Los representantes del sector coinciden en que el diálogo ha avanzado y que las posiciones están más cerca que al inicio de las negociaciones. "La primera reunión que tuvimos estuvo marcada por la desconfianza y los prejuicios, pero hoy varios de los temas centrales ya tienen puntos de coincidencia", recordó Famulari.

Desafíos pendientes

Aunque se ha avanzado en el diálogo, aún quedan diferencias por resolver, especialmente en cuanto al uso propio y la adhesión a UPOV 91. "El uso propio es una práctica que no va a desaparecer nunca", sostuvo Alfredo Paseyro, director ejecutivo de la Asociación de Semilleros Argentinos.

Un sistema más justo

El objetivo es construir un sistema que dé previsibilidad tanto a quienes producen semillas como a quienes las utilizan. "Queremos dejar claramente definidos los derechos del obtentor y del productor para evitar conflictos futuros", afirmó Pablo Ginestet, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa.