Más de 20 empleados de pruebas resultaron lesionados durante la evaluación de vehículos autónomos de Waymo y Zoox, según datos publicados por la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA). Los incidentes se registraron en los últimos meses en Phoenix, Los Ángeles y San Francisco, ciudades donde las compañías intensifican sus pruebas en vías públicas.

Tipos de lesiones y causas

Los trabajadores, que viajan a bordo de los prototipos para supervisar el software, sufrieron esguinces, dolores de espalda y latigazos cervicales. La mayoría de los accidentes se originó por frenazos bruscos o cambios repentinos de dirección, situaciones típicas cuando el algoritmo aún no domina la conducción sin intervención humana.

Diversidad de vehículos y riesgos

Las pruebas no siempre se realizan con modelos diseñados exclusivamente para la autonomía. En varios casos se emplearon automóviles modificados, como un Toyota Highlander equipado con sensores y sistemas experimentales, lo que incrementa la probabilidad de movimientos inesperados y, por ende, de lesiones laborales.

Desafíos regulatorios y perspectivas

El rápido crecimiento de los ensayos pone al descubierto la falta de protocolos de seguridad adecuados tanto en la infraestructura urbana como en los procedimientos internos de las empresas. Autoridades federales ya iniciaron investigaciones para determinar si es necesario ajustar los requisitos de seguridad y limitar el ritmo de despliegue.

OSHA prevé reforzar la vigilancia sobre las condiciones laborales de los conductores de prueba, exigiendo normas más estrictas y programas de capacitación. El equilibrio entre la expansión de la tecnología autónoma y la protección de los trabajadores será decisivo para el futuro del sector.