Las fuerzas de seguridad de Panamá anunciaron que, en los primeros ocho meses de 2026, se registraron 1.520 armas bajo control estatal, una reducción del 49.6% frente al mismo período de 2025.

Caída general y auge de los rifles

El descenso global contrasta con el fuerte crecimiento de los rifles: se recuperaron 564 unidades, frente a 211 en 2025, lo que implica un incremento del 167% y eleva su participación del 7% al 37% del total de armas incautadas.

Pistolas y otras armas en retroceso

Las pistolas bajaron de 1.174 a 511 unidades (‑56.5%). Los revólveres cayeron de 782 a 146 (‑81.3%). Las escopetas disminuyeron de 265 a 94 (‑64.5%) y los fusiles de 121 a solo 15 (‑87.6%). La categoría “otros” también se redujo, pasando de 462 a 190.

Suspensión de importación de rifles semiautomáticos

El Gobierno detuvo, a partir del 22 de septiembre, la entrada de ciertos rifles semiautomáticos de uso civil durante un año. La medida busca evaluar su circulación, reforzar la trazabilidad y evitar desvíos al mercado ilegal.

Concentración geográfica de las recuperaciones

La provincia de Panamá concentró 1.004 armas, alrededor del 66% del total nacional. Le siguen Colón (114), Panamá Oeste (107) y Chiriquí (91). Otras provincias registraron cifras menores, con la comarca Ngäbe‑Buglé recuperando apenas 18 unidades.

Tipo de control y próximos pasos

En 2026, el 81% de las armas recuperadas fueron clasificadas como decomisadas y un 14% como indicios. Los rubros de incautado y recuperado representaron apenas el 1% cada uno. El balance muestra una tendencia dual: menos armas en total, pero una mayor presencia de rifles.