El pasado jueves, la provincia de Córdoba confirmó la incorporación de Argentina a la Red UE‑ALC de supercomputación para inteligencia artificial, una infraestructura que reunirá a 14 centros distribuidos entre Europa y América Latina.

Objetivos y financiamiento

La iniciativa busca fomentar la investigación conjunta en áreas como IA, cambio climático, salud y modelos de lenguaje adaptados a lenguas regionales. La primera fase cuenta con una partida de 3 millones de euros, con posibilidad de ampliarse a 6 millones. La coordinación está a cargo del Barcelona Supercomputing Center (BSC), que trabajará con contrapartes de Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Brasil y Uruguay, junto a socios europeos de España, Portugal, Francia, Italia, Alemania, Eslovenia y Finlandia.

Marco geopolítico

El proyecto forma parte del programa Global Gateway, lanzado en 2021 para contrarrestar la expansión de infraestructura tecnológica china en la región. Desde Bruselas, funcionarios de la UE subrayan que la alianza propone “un modelo digital basado en valores compartidos”, distinto al enfoque orientado al mercado de EE. UU. y al modelo estatal de China.

"La Alianza Digital es una asociación birregional que pone al ser humano en el centro de la transformación", declararon representantes de la UE.

Reacciones locales

Mientras el presidente Javier Milei criticaba en la ONU la regulación de empresas de IA, también ha planteado ideas como la creación de “corporaciones no humanas” sin responsabilidad nacional, generando debate en círculos legales.

"Los estados deberían dejar de entorpecer a quienes están construyendo el futuro", afirmó Milei en Davos.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió sobre la dependencia europea de materias primas críticas y defendió la reciente Ley de Inteligencia Artificial (AI Act) como garantía de una IA con control humano.

Próximos pasos

La red entrará en operación en los próximos meses, y se espera que sirva de base para proyectos colaborativos que refuercen la soberanía digital de los países involucrados.