A dos meses del término del ciclo comercial de trigo 2025/26, Argentina ha embarcado 17,42 millones de toneladas, acercándose al objetivo de 18 millones fijado por la Secretaría de Agricultura.
"El objetivo de exportación para la campaña es de 18 millones de toneladas", indicó la Secretaría de Agricultura.
Destinos atípicos
Los principales compradores son Indonesia y Brasil, un patrón poco habitual para el cereal argentino. Indonesia adquiere trigo porque la guerra en Ucrania ha limitado la producción del Mar Negro, obligando al país asiático a buscar suministros alternativos.
Brasil, por su parte, enfrenta una cosecha con excesiva humedad. Los molinos del sur del país temen retrasos y prefieren asegurar partidas argentinas antes de que lleguen lluvias intensas que podrían afectar su propia recolección.
"La humedad excesiva en nuestra cosecha nos lleva a comprar trigo argentino para evitar sorpresas", comentó un representante de un molino brasileño.
Factores que impulsan la demanda
La incertidumbre sobre la evolución del conflicto ruso‑ucraniano mantiene alta la presión de compra internacional. Un reciente ataque ruso a un buque del Danubio intensificó el estrangulamiento de los agro‑exportadores ucranianos, reforzando la preferencia por el trigo argentino.
Perspectivas de precios y próxima campaña
El precio FOB "spot" oficial ronda los 250 USD/tonelada, convirtiendo al trigo pan argentino en el más barato del mercado global, sin contar los costos logísticos del Mar Negro. Sin embargo, el esquema de precios interno sigue invertido: los precios de la cosecha 2026/27 se cotizan por encima de los negociados para la campaña actual.
Según analistas, este desajuste podría obligar a revisar al alza las proyecciones de exportación para 2025/26, especialmente si un fuerte ENSO “El Niño” afecta la oferta y calidad del grano.