Nuevo León ha registrado varios momentos de gran expansión gracias a la coordinación entre empresas locales y el gobierno federal, que aportó infraestructura, crédito y energía. La presidenta Claudia Sheinbaum, con el Plan México, propone una cuarta alianza que busca retomar esa fórmula de éxito.

Ferrocarril y apertura comercial

En 1882 se inauguró la línea ferroviaria que conectó Nuevo Laredo con Monterrey, y para 1888 la capital regiomontana estaba enlazada por tren con la Ciudad de México. Ese vínculo permitió la entrada de maquinaria y materias primas, y facilitó la exportación de productos a mercados más amplios.

Financiamiento estatal y expansión siderúrgica

A comienzos del siglo XX, empresarios locales fundaron la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey con un capital inicial de 10 millones de pesos. El proyecto contó con apoyo del Estado, que puso vías férreas para su distribución. En la década de los 40, bajo el modelo de sustitución de importaciones impulsado por el gobierno de Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho, Nacional Financiera (NAFINSA) financió un nuevo alto horno en 1942. Posteriormente, se obtuvieron créditos internacionales de 4.5 millones de dólares en 1951 y 26 millones en 1956 para ampliar la capacidad de laminación y producción de acero plano. La empresa Hylsa, creada en 1943, también accedió a recursos externos garantizados por la misma institución.

"Las empresas fuertes necesitaban trabajadores, familias y comunidades fuertes", afirmó Eugenio Garza Sada.

Energía y gas: sustentando la industria

El rápido crecimiento industrial generó una demanda de energía que superó la oferta disponible. En 1943, doce compañías regiomontanas se unieron para construir una planta de aproximadamente 15 mil kilovatios. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) respondió con la termoeléctrica de San Jerónimo, que alcanzó 30 mil kilovatios entre 1947 y 1952, y con la generación de Falcón en 1952, que sumó tres unidades de 10,500 kilovatios conectadas a Monterrey mediante una línea de 138 mil voltios. En 1977 se inició un proyecto nacional para transportar gas desde Cactus, Chiapas, hasta el norte industrial, garantizando un suministro energético estable.

Una nueva alianza bajo el Plan México

El Plan México, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, vuelve a colocar la industrialización, la inversión y la capacitación técnica en el centro de la política nacional. Según el programa, la relocalización de empresas y el contenido nacional serán pilares para revitalizar la manufactura. Los analistas consideran que Nuevo León, con su capacidad productiva y su historial de colaboraciones exitosas, está posicionado para aprovechar esta cuarta fase de alianzas entre Estado y sector privado.

Con esta base, la región se prepara para transformar la estrategia nacional en desarrollo local, manteniendo la filosofía del "capitalismo social" que combina crecimiento económico con responsabilidad comunitaria.