Una águila calva recuperó la libertad el lunes después de pasar 10 días bajo vigilancia veterinaria en el Wildlife In Need Center de Wisconsin, tras quedar atrapada boca abajo en un árbol.

Rescate y traslado

Los voluntarios recibieron la alerta de que el ave estaba colgada del tronco, sostenida solo por sus patas. Al llegar, el animal ya había logrado soltarse, pero yacía en el suelo sin energía suficiente para volar.

"Cuando llegamos, ya se había liberado pero estaba exhausta", comentó el equipo de rescate.

Los socorristas lo contuvieron cuidadosamente para evitar nuevas lesiones y lo trasladaron al centro de rehabilitación, donde se inició la evaluación médica.

Diagnóstico y tratamiento

Los exámenes revelaron traumatismos en tejidos blandos y hematomas, pero el hallazgo más crítico fue la miopatía por captura, una afección metabólica provocada por el miedo intenso y el esfuerzo muscular prolongado.

"El principal problema era la miopatía por captura", explicó la organización.

Para estabilizar al ave, el equipo administró fluidoterapia, antiinflamatorios y reposo, buscando rehidratar el organismo y reducir la inflamación.

Liberación y seguimiento

Con el paso de los días, el águila fue recuperando fuerza, mostró capacidad de volar y alimentarse, y cumplió los criterios para ser devuelta al medio silvestre. La liberación se realizó en un área segura, bajo observación para asegurar su adaptación.

El Haliaeetus leucocephalus, símbolo nacional de EE. UU., volvió a su entorno después de superar la debilidad causada por el atrapamiento y el estrés asociado.