Adient Automotive Argentina confirmó que cerrará su planta de Pueblo Esther, situada a 25 km de Rosario sobre la Ruta Provincial 16, y despedirá a 70 empleados a partir de octubre. La compañía dejó de fabricar en el país los asientos destinados a la Chevrolet Tracker y empezará a importarlos desde Brasil.
Impacto directo en la planta y el empleo
En su pico de actividad la fábrica llegó a contar con 230 trabajadores, pero desde 2019 ha sufrido recortes continuos. El anuncio, anticipado en mayo, se materializa ahora con la desvinculación de los 70 empleados que permanecen en la nómina.
Repercusiones en la cadena productiva y la provincia
El Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) advirtió que "cada sustitución de producción local por importaciones afecta no solo a los trabajadores, sino también a proveedores, talleres y a la economía de la zona". Además, el cierre se enmarca en una serie de despidos industriales; el histórico frigorífico Don Juan, en el barrio San Martín de Santa Fe, notificó la salida de 27 empleados, citando un aumento de la factura eléctrica de 5 a 15 millones de pesos.
Contexto político y económico
Estos cierres refuerzan las críticas al gobernador Maximiliano Pullaro, quien enfrenta una creciente presión por la caída de la producción y el aumento del desempleo industrial. La provincia lleva varios meses en una espiral de cierres de fábricas que alimentan el debate sobre la gestión provincial.
El reemplazo de la producción local por importaciones marca un nuevo capítulo en la reconfiguración del sector automotriz de Santa Fe, mientras la comunidad laboral espera respuestas y posibles medidas de apoyo.