Netflix vio cómo su cotización se desplomó 22 % en lo que va de 2026, una caída que se acentúa en septiembre con un retroceso del 11 %. El movimiento se dio en los mercados estadounidenses, donde el gigante californiano enfrentó la presión de Alphabet, matriz de Google y YouTube, que registró un alza de 7 %.
Comparación con el índice y la capitalización
El descenso de Netflix contrasta con la ganancia del 13 % del índice S&P 500 en el mismo período. En términos de valor de mercado, la empresa de streaming cuenta con una capitalización de $297 mil millones, muy lejos de los $4.16 billones de Alphabet.
YouTube gana tiempo de pantalla
En julio, YouTube alcanzó una participación récord del 14.2 % del tiempo de televisión en EE.UU., sumando 80 puntos básicos respecto al mismo mes del año anterior. Netflix, por su parte, cayó al 7.8 %, su nivel más bajo en varios años, con una pérdida interanual de 100 puntos básicos.
"Este impulso se está produciendo cada vez más a expensas de Netflix, cuya cuota cayó a un mínimo de varios años del 7,8 %", señaló Mohammed Khallouf, analista de HSBC.
Khallouf añadió que la estrategia de YouTube, que incluye financiación directa a creadores y la reciente función Shows similar a las series de Netflix, está “difuminando la línea entre vídeo compartido y streaming tradicional”.
Dudas sobre el crecimiento de Netflix
En el segundo trimestre de 2026, Netflix reportó ingresos de $12.561 mil millones, con un crecimiento interanual del 11 % a tipo de cambio constante. El beneficio por acción fue de $0.80 y el beneficio neto rondó los $3.4 mil millones. Sin embargo, las ventas quedaron ligeramente por debajo de las expectativas más optimistas, y la proyección para el tercer trimestre se mantuvo cautelosa.
Analistas de Wells Fargo y HSBC advirtieron sobre la dificultad de retener suscriptores ante la menor atracción del contenido original y el cansancio del público frente a la proliferación de servicios de streaming.
Perspectivas y próximos retos
El descenso de la cotización podría obligar a Netflix a recortar su gasto en contenidos para intentar recuperar audiencia, mientras la competencia por talento creativo se vuelve más costosa al incrementarse los incentivos de YouTube. La incertidumbre también se vio alimentada por la fallida adquisición de Warner Bros., que finalmente pasó a manos de Paramount.