La noche del martes 4 de agosto fue inolvidable para Yisela "Yipio" Pintos en Gran Hermano Generación Dorada. La comediante uruguaya logró abrir la puerta que simula el ingreso a una vivienda real con la llave número 84, un número que eligió con una dedicatoria muy especial: "Por mi papá, que jugaba a la timba".

El concurso

El mecanismo del juego consistía en que los participantes sortearan sus posiciones en la fila y, uno por uno, se acercaran a la puerta para intentar abrir la cerradura. Los llamados "originales" tenían dos llaves para intentar abrir, mientras que los participantes que se sumaron después tenían solo una.

La emoción del momento

Cuando la puerta se abrió, Yipio se tiró al piso, gritó y festejó con un "angelito". "Papá, te amo. Gracias", alcanzó a decir en medio de la emoción. La victoria no solo le dio la vivienda prefabricada, sino que también le aseguró el liderazgo de la semana 24 y la inmunidad.

Consecuencias del liderazgo

Con el liderazgo, Yipio tendrá acceso a tres confesionarios a solas, lo que le dará información estratégica sobre las nominaciones que sus compañeros ya realizaron. La dinámica de nominaciones de esta semana en Gran Hermano será negativa al 100%, igual que la edición anterior.

Un antecedente amargo

Yipio había tenido un antecedente amargo en el juego por premios materiales, cuando se disputó el auto y debió abandonar la competencia porque su madre estaba enferma. Sin embargo, esta vez la suerte estuvo de su lado, y la llave número 84 le dio la victoria.

"Estoy muy feliz y agradecida", dijo Yipio después de su victoria.

Un nuevo líder

Con este resultado, el liderazgo de la semana 24 quedó en manos de Yipio, que se convierte en la décima persona distinta en ocupar ese rol a lo largo de toda la edición. La semana que comienza para Yipio es, entonces, doble: estrena vivienda propia y lleva las riendas del juego.