Valve cerró una etapa en su estrategia de realidad virtual: la empresa dejó de fabricar las gafas Valve Index, el visor que había lanzado el 28 de junio de 2019 y que durante más de siete años fue su principal apuesta para jugar en VR desde Steam. La medida llega de la mano de Steam Frame, el nuevo dispositivo de la compañía que ya está en manos de jugadores y que cambia el enfoque hacia la transmisión inalámbrica.

La noticia no implica que los equipos ya vendidos queden obsoletos. Quienes tengan unas Index podrán seguir usándolas con normalidad, según comunicó la propia empresa.

"Si ya tienes unas Index, nada cambia: siguen siendo compatibles con Steam y SteamVR", indicó Valve al anunciar el fin de la producción.

Qué pasa con los usuarios actuales

El fin de la fabricación afecta a la producción y a la disponibilidad de hardware nuevo, no al funcionamiento de los visores que ya están en manos de los jugadores. Valve confirmó que los propietarios mantienen el acceso a sus bibliotecas de juegos, la compatibilidad con SteamVR y el servicio de asistencia técnica de Steam ante problemas con el equipo.

La compañía no fijó una fecha de finalización del soporte para las Index ni anunció restricciones para los títulos ya comprados. La continuidad depende, por ahora, de que SteamVR siga siendo compatible y de que haya asistencia disponible para los componentes.

En cuanto al hardware, las gafas funcionan con sensores SteamVR 2.0 y admiten estaciones base SteamVR 1.0 y 2.0. El sistema de seguimiento permite instalar hasta cuatro estaciones y cubrir un área de juego de hasta 10 por 10 metros.

Stock con descuento y salida del catálogo

Valve ya no produce visores, mandos ni accesorios de Index. Las unidades que quedan en stock seguirán a la venta con descuento hasta agotarse, aunque la empresa no precisó cuándo retirará esos productos de su tienda. El proceso dependerá de las existencias disponibles en cada mercado.

En España, la página del dispositivo ya no muestra una opción de compra, una señal de que la disponibilidad es limitada o directamente nula en ese territorio.

El modelo se destacó por su pantalla LCD con resolución de 1.440 × 1.600 píxeles por ojo y por frecuencias de actualización de 80, 90, 120 y 144 Hz, prestaciones que buscaban elevar el estándar de la realidad virtual para PC.

El giro hacia Steam Frame

La decisión está atada al desembarco de Steam Frame, que propone un modelo de uso distinto. Mientras las Index dependían de un cable de cinco metros y de estaciones externas para seguir los movimientos, el nuevo visor apuesta por la transmisión inalámbrica de juegos desde una computadora.

Steam Frame incorpora cámaras integradas para registrar el movimiento del visor y de los mandos. Además, puede ejecutar algunos videojuegos de forma local gracias a un procesador Snapdragon 8 Gen 3 y a una versión de SteamOS adaptada a esa arquitectura.

Valve también empezó a publicar actualizaciones para su nuevo hardware. SteamOS 0.4 incluye mejoras de eficiencia que pueden elevar la autonomía hasta un 12%, tanto al transmitir juegos desde un ordenador como al ejecutar contenido de forma local. La compañía aclaró que esa mejora varía según el videojuego y la tasa de fotogramas por segundo elegida.