La salida de Claudia Testa de la Subsecretaría de Trabajo y su reemplazo por Mariano Sartoris despertó un fuerte malestar dentro del Ministerio de Capital Humano y en la cúpula de la CGT. La decisión la tomó de manera unilateral la ministra Sandra Pettovello la semana pasada, según trascendió desde ambos frentes.

Testa venía presidiendo las rondas de paritarias, el Consejo del Salario y los litigios entre sindicatos. Su desplazamiento, según las versiones que circulan en Trabajo y en la central obrera, fue leído como un gesto hostil hacia la "mesa chica" de la CGT, que había construido un canal de diálogo aceitado con la ahora exfuncionaria.

El reemplazo y los motivos

Pettovello movió a Sartoris desde un área de Legales de Capital Humano al segundo puesto de la Secretaría de Trabajo, que conduce Julio Cordero, exabogado del Grupo Techint. La ministra buscó así garantizarse una persona de máxima confianza en el vínculo con sindicalistas y cámaras empresarias.

En la CGT sostienen que el pecado de Testa fue justamente haber sostenido ese canal abierto entre el Ejecutivo y los actores del mundo laboral. En Capital Humano no desmintieron esa lectura: se limitaron a señalar que la funcionaria tenía vínculos con empresarios y sindicalistas, pero que reportaba en particular a Gerardo Martínez, secretario general de la Uocra y responsable de la "cancillería" de la CGT. Agregaron que el ascenso de Sartoris era una cuestión de tiempo.

Un frente que ya venía complicado

La salida de Testa amenaza con ralentizar una Secretaría de Trabajo que ya arrastraba dificultades para encarar la renegociación de todos los convenios laborales, uno de los objetivos de la reforma. Cordero, que tuvo un rol central en el diseño de la ley 27.82 de "modernización laboral", se había reservado las tareas más estructurales: el impulso al "salario mínimo garantizado", el ingreso "dinámico" y la posibilidad de eliminar las diferencias de montos entre categorías para apuntar a un único sueldo por actividad.

Cerca del funcionario admiten que ahora deberá reasumir tareas cotidianas que había delegado en Testa hasta que Sartoris pueda absorberlas. Entre ellas, la elaboración de la propuesta de Trabajo para el Presupuesto 2027 que se prepara en Economía.

Testa había llegado a la gestión libertaria en enero de 2025 desde la dirección general de Relaciones Laborales del Gobierno porteño, donde respondía al entonces secretario de Trabajo de la ciudad, Ezequiel Jarvis. Por la Subsecretaría pasaron antes Martín Huidobro y tres nombres ligados al exministro macrista Jorge Triaca: Horacio Pitrau, Mariana Hortal Sueldo y Liliana Archimbal.