En el Congreso Forrajero celebrado en Córdoba, el agrónomo Nicolás Sosa explicó que los efluentes procedentes de tambos, feedlots y criaderos pueden aportar alrededor de 210 dólares por hectárea al año cuando se usan como enmienda del suelo.

Creciente demanda de capacitación

El público mostró un notable interés en el tema, según Sosa. "> 'Cada vez hay más productores que buscan formarse y aplicar estos residuos de forma correcta', afirmó."

Transformar residuos en fertilizante

Los efluentes contienen macro y micronutrientes y materia orgánica, a diferencia de los fertilizantes minerales que aportan pocos elementos. Para aprovecharlos, el productor debe: 1. Analizar el suelo y sus necesidades nutricionales. 2. Caracterizar el residuo y determinar su composición. 3. Definir la dosis adecuada según el cultivo previsto. > 'Conocer el comportamiento del efluente en el terreno es esencial', recordó Sosa.

En granjas porcinas y lecheras existen sistemas que separan la fracción líquida de la sólida, facilitando su manejo y reduciendo la carga en las lagunas de tratamiento.

Rentabilidad y requisitos

Sosa sostuvo que la práctica es rentable siempre que se respete el balance de nutrientes. "Aplicando dosis agronómicas recomendables se incrementa la producción del cultivo, lo que se traduce en mayores márgenes para el agro", explicó.

El valor de 210 USD/ha/año proviene de un ensayo de nueve años en Despeñaderos, Córdoba, donde se demostró la mejora de la productividad al reutilizar los efluentes.

Como próximo paso, se anunciarán nuevos cursos y talleres en la región para guiar a los productores en la implementación de estos sistemas.