Un equipo del Laboratorio Federal Suizo Empa, junto a la compañía alemana Elantas del grupo ALTANA, presentó una nueva resina epoxi que combina resistencia mecánica, ligereza y protección contra incendios, y que además puede reciclarse al final de su vida útil.

Cómo funciona la nueva resina

La innovación radica en un aditivo a base de fósforo incorporado durante la fabricación. Este componente permite que la resina curada se ablande y pueda remodelarse bajo condiciones controladas, habilitando un proceso de reciclaje termomecánico. El material resultante conserva prácticamente las mismas propiedades estructurales que el epoxi tradicional.

"Cuando se hace que un material sea ignífugo, siempre se terminan alterando también sus otras propiedades", señaló Sabyasachi Gaan, investigador de Empa.

Recuperación de materiales valiosos

Los paneles tipo "sándwich" –con un núcleo de panal de aramida y capas de fibra de vidrio o carbono– pueden descomponerse mediante calor y un solvente adecuado. Así se separan el núcleo de aramida, las fibras tejidas y, potencialmente, la propia resina, lo que abre la puerta a la reutilización de componentes de alto costo.

Retos para su adopción

El proyecto ha demostrado viabilidad a escala de laboratorio, pero el siguiente paso es ampliar la producción y los procesos de reciclaje para la industria. Los investigadores también evalúan su aplicación en sectores como la energía y la construcción.

Si la tecnología logra escalarse, podría reducir significativamente los desechos de componentes de aviones y trenes, al tiempo que aporta beneficios económicos y medioambientales.