En 2026, los fabricantes de refrigeración introdujeron al mercado argentino unidades de ultracongelación por flujo de aire forzado, capaces de acortar el proceso de congelado hasta 5 veces respecto a los congeladores tradicionales a -18 °C.

Tecnología de enfriamiento rápido

El sistema impulsa aire a alta velocidad sobre el alimento, provocando una caída brusca de la temperatura que genera microcristales de hielo en lugar de los macrocristales típicos del enfriamiento lento. Estos microcristales preservan la membrana celular, lo que se traduce en menor pérdida de jugos y nutrientes al descongelar.

Ventajas en la cocina

Operando a -3 °C, una zona intermedia entre la refrigeración (4 °C) y el congelado profundo, los productos cárnicos y pescados pueden mantenerse frescos durante hasta 7 días sin llegar a congelarse por completo, según Panasonic. El mismo equipo acelera el enfriamiento de preparaciones calientes; caldos o sopas pasan rápidamente a la zona segura (por debajo de 10 °C) evitando el rango crítico de 10-60 °C, donde proliferan bacterias.

Seguridad y eficiencia

Dentro del compartimento actúan radicales de hidroxilo, partículas nanométricas con capacidad oxidante, que eliminan hasta 99,9 % de la carga bacteriana, neutralizan olores intensos y degradan más del 90 % de los residuos de pesticidas presentes en la piel de frutas y verduras. Los compresores de velocidad variable, conocidos como Inverter, y los sensores de apertura de puerta, carga interna y temperatura ambiental regulan la potencia del motor, evitando picos de consumo eléctrico. Además, el golpe de frío permite que marinados absorban condimentos y jugos en apenas 15 minutos.

Ciclo de vida y reciclaje

La vida útil estimada de estos aparatos ronda entre 7 y 10 años; mantenimientos preventivos pueden alargar ese periodo. > "La forma en que disponemos de nuestros electrodomésticos también hace parte de un consumo responsable. Así como pensamos en cuál equipo comprar y cómo utilizarlo, también debemos preguntarnos qué ocurrirá con él cuando llegue al final de su vida útil", señaló Andrés Santana, gerente de Sustentabilidad Ambiental para la región Andina de Mabe. Al final de su ciclo, los equipos pueden ser desmantelados: metales y plásticos se reciclan, mientras que los gases refrigerantes reciben tratamiento especializado.

Con estas características, la ultracongelación por aire forzado se perfila como una solución que combina calidad alimentaria, ahorro energético y menor impacto ambiental.