El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consideró este viernes una "vergüenza" que Ucrania haya retomado los bombardeos contra refinerías de petróleo en territorio ruso. En una entrevista con la cadena Newsmax, el mandatario sostuvo que esos ataques presionan al alza los precios internacionales de la energía y afirmó que existen otros blancos militares posibles.

"Creo que eso es una vergüenza", respondió Trump al ser consultado sobre las operaciones ucranianas. "Hay muchos otros objetivos que puedes atacar. Pero cuando disparas contra refinerías de diésel donde produces, ya sabes, combustible diésel, no estás haciendo una buena labor para el mundo", agregó.

Zelensky, en la mira

El jefe de la Casa Blanca, de 80 años, también apuntó contra su par ucraniano, Volodimir Zelensky, a quien atribuyó menos disposición que el ruso Vladimir Putin para cerrar un acuerdo de paz. "Debería terminar pronto. Creo que a ambos les gustaría que terminara", dijo, aunque reconoció: "Pero creo que me resulta más difícil tratar con Zelensky que con Putin".

Trump argumentó que Rusia tiene una ventaja demográfica difícil de igualar. "Rusia es un país enorme, y Rusia puede perder un millón de hombres, y tiene muchos otros millones de hombres detrás de ellos. Ucrania no tiene ese tipo de mano de obra", señaló.

Además, insistió en que Ucrania debería convocar a nuevos comicios para reemplazar a Zelensky. "Creo que, francamente, Zelensky lleva allí mucho tiempo, y creo que es hora de... si ellos, si ellos quieren resolver eso", expresó. Para reforzar su postura, recordó el testimonio de una joven ucraniana: "'El presidente Zelensky nos ha quitado a nuestros hombres. Nuestros hombres no tienen piernas ni brazos. Nuestros hombres están, en muchos casos, en instituciones psiquiátricas, o están muertos'".

Reanudación de ataques y acusaciones cruzadas

El jueves, Zelensky anunció que Ucrania volvía a atacar refinerías rusas después de una pausa de tres días en las hostilidades contra infraestructura energética. Esa tregua había sido comunicada por Trump el domingo pasado, pero ni Moscú ni Kiev la confirmaron oficialmente.

En una entrevista con el Financial Times, el presidente ucraniano explicó que su gobierno aceptó una suspensión limitada de las operaciones contra ese tipo de blancos y acusó al Kremlin de romper el entendimiento con al menos 100 ataques contra infraestructura ucraniana en una semana.

Zelensky también cuestionó la posición de Washington y denunció que Estados Unidos retiró información de inteligencia que el Ejército ucraniano consideraba clave para sus sistemas de alerta temprana ante posibles misiles balísticos. Según su relato, funcionarios militares estadounidenses advirtieron a sus pares ucranianos: "Como no paréis los ataques, vamos a bloquear la (información de) inteligencia".

Pedido a la OTAN y problemas con Starlink

En paralelo a los cruces con Trump, Zelensky reclamó a los aliados de la OTAN que mantengan el envío de armamento y prioricen interceptores de misiles balísticos y munición para los cazas F-16. El pedido lo formuló tras reunirse en Bruselas con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte.

La solicitud llegó un día después de un bombardeo ruso que, según las autoridades de Kiev, alcanzó las tres centrales termoeléctricas de la capital ucraniana y su región. El mandatario calificó de "gran desafío" la frecuencia de los ataques, en un contexto de limitaciones en Starlink, la red satelital de SpaceX que las fuerzas ucranianas usan para comunicarse.

No hay datos públicos sobre el alcance de esas restricciones ni sobre quién las dispuso. Zelensky sostiene que las demoras en el servicio fueron deliberadas.