El peronismo atraviesa una interna que le impide mostrar una propuesta electoral consolidada de cara al año que viene. Mientras referentes de distintos sectores cuestionan a Axel Kicillof, otros dirigentes del mismo espacio piden incluirlo en un acuerdo de unidad para enfrentar a Javier Milei. Las señales contradictorias se acumulan y opacan las pocas iniciativas concretas que el justicialismo logró poner en agenda.
Cuestionamientos y gestos de unidad en simultáneo
El ex ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni volvió a apuntar contra el gobernador Axel Kicillof, su antiguo jefe institucional. En el canal de streaming Gelatina, Berni sostuvo que Kicillof convirtió la victimización en un método de conducción y que desde ese lugar no se puede liderar. "Cristina no necesita victimizarse para conducir, Cristina conduce", afirmó.
En sentido opuesto, el senador sanjuanino Sergio Uñac, que lanzó su precandidatura presidencial a comienzos de semana, pidió no dejar afuera al gobernador bonaerense. En una entrevista con Clarín advirtió que sería un error garrafal excluirlo y enumeró a los dirigentes que, según él, deben formar parte del armado: Cristina Kirchner, Sergio Massa, Gerardo Zamora y el propio Kicillof. "Lo que hay que hacer es ordenar el proceso", planteó.
El ex senador Miguel Pichetto, reincorporado al espacio, también se metió en la discusión. Cuestionó tanto a Kicillof como a su jefe de Gabinete, Carlos Bianco, por haber relativizado el alcance de la resolución de la ONU que espera Cristina Kirchner respecto de su condena. En diálogo con Infobae, Pichetto consideró que Bianco habló de temas jurídicos sin ser abogado y que Kicillof debería tener más cuidado con las relaciones internas. Además, señaló que en algunas encuestas la ex presidenta aparece más competitiva que el gobernador y con una adhesión fuerte en la sociedad. "Si ella estuviera libre, y sin inhabilitación, el liderazgo estaría resuelto", dijo.
Propuestas que quedan en segundo plano
Mientras la interna avanza, las iniciativas concretas del peronismo llegan principalmente a través de proyectos de ley en el Congreso. Máximo Kirchner presentó una iniciativa para gravar las transferencias internacionales de capital. Guillermo Michel impulsó una reforma impositiva con impacto en las Pymes. Juan Grabois puso sobre la mesa un proyecto para declarar inviolable la propiedad pública y limitar las privatizaciones.
Son tres sectores distintos que muestran cómo actuarían si llegaran al Gobierno, aunque para eso necesitarían acuerdos sólidos en materia económica que hoy no aparecen. La trinchera de resistencia y la crítica al rumbo económico de Milei son constantes, pero los lineamientos sobre qué haría el peronismo en el poder siguen siendo aislados.
La intendenta de Quilmes con licencia, Mayra Mendoza, resumió la posición de un sector al afirmar: "Es Cristina libre o nada". La frase condensa la pulseada que atraviesa al espacio, donde conviven gestos de acercamiento y críticas duras, y donde la falta de definiciones claras sobre el rumbo político y económico sigue siendo el principal déficit frente a la sociedad.