El 31 de octubre la provincia de Córdoba vivió un brusco deterioro climático: aguaceros torrenciales y granizo cayeron sobre la capital y zonas serranas, generando importantes problemas de circulación.
Caos en la ciudad
Durante la tarde, conductores buscaron cobijo bajo los puentes de la Avenida Circunvalación cuando la lluvia se intensificó. El agua acumulada y la visibilidad reducida obligaron a varios vehículos a detenerse, creando atascos que se extendieron por las principales arterias.
Afectación en la sierra
En localidades de las Sierras Chicas, como Agua de Oro, y en sectores de las Altas Cumbres, los residentes reportaron granizo y lluvias intensas en medio de una atmósfera de alta humedad y viento.
"Se mantiene la alerta amarilla por tormentas de intensidad variable", informó el Observatorio Hidro-Meteorológico provincial.
El organismo anticipó acumulados entre 20 y 50 mm y ráfagas del sector sur de 50 a 70 km/h, acompañadas de actividad eléctrica y ocasional granizo.
Recomendaciones oficiales
Las autoridades instaron a transitar con extrema precaución por rutas provinciales, evitar estacionar bajo árboles y no cruzar corrientes de agua. La alerta permanecerá vigente hasta el mediodía del domingo, cuando se espera una disminución de la inestabilidad atmosférica.