El fútbol femenino de Córdoba perdió a una de sus referentes. Natalia López, capitana de Universitario en Primera División, falleció a los 33 años. La Liga Cordobesa de Fútbol confirmó la noticia este sábado y expresó sus condolencias a la familia, a sus compañeras de plantel y a toda la comunidad del club.
Como primera medida de duelo, la entidad decidió suspender la jornada de fútbol femenino que estaba prevista para este domingo en las instalaciones de la institución.
La campaña que la puso en la historia
López no era solo la jugadora que llevaba la cinta. En 2025 fue la conductora del equipo dirigido por la "Tana" Gandino, que ganó el Apertura y el Clausura sin perder un solo partido. Ese recorrido terminó con el ascenso a Primera División, el logro más importante de la historia reciente de la institución.
Cuando llegó el momento de festejar, la capitana eligió hablar del grupo antes que de ella. "Más que un equipo, ya somos una familia", dijo entonces, según quedó registrado tras la consagración.
Una vida marcada por las pérdidas
Detrás de su liderazgo en la cancha hubo una historia de golpes duros. Mientras el equipo jugaba las instancias decisivas del torneo que terminaría en ascenso, López atravesó la muerte de su padre. Antes había perdido a su madre en la adolescencia y, con los años, despidió a una sobrina.
El club y el vestuario funcionaron como refugio. Lo resumió ella misma tiempo después, al recordar lo que significó el fútbol en esos momentos: "El fútbol me salvó la vida", confesó tras el ascenso.
Repercusiones y despedida
La noticia golpeó fuerte en el ambiente deportivo provincial, sobre todo entre quienes compartieron con ella entrenamientos, viajes y la pelea diaria por hacer crecer la disciplina. La suspensión de los partidos del domingo es el primer gesto institucional de homenaje.
López deja un legado deportivo —dos títulos y un ascenso invicto— y una huella que excede los resultados: la de una jugadora que sostuvo a su equipo dentro y fuera de la cancha.