Un crecimiento explosivo

En la última década, la producción de vinos en la zona de Tolombón, al sur de Cafayate, ha aumentado diez veces. De 70 hectáreas cultivadas, se ha pasado a 700, convirtiendo a esta región en la subzona más desarrollada del Valle Calchaquí. Según Juan Luciano Prates, ingeniero agrónomo y gerente de viñedos de Bodega Tolombón, "la clave del éxito radica en la integración entre los productores y el aporte de grandes empresas como Bodega Tolombón y el Grupo Catena".

La tecnología como aliada

La incorporación de tecnología de vanguardia y la aplicación de pruebas agronómicas han sido fundamentales para mejorar la calidad de los vinos. La mayoría de los viñedos han pasado a cosecharse en forma mecánica, aunque algunos productores pequeños aún prefieren cosechar a mano. > "La moderna máquina no puede cosechar en los tradicionales parrales de uva torrontés, por lo que éstos se siguen cosechando a mano", afirma Prates.

Diversificación de variedades

No solo se apuesta a las uvas Torrontés y Malbec, sino que también se está trabajando en mejorar la calidad y el rendimiento de la uva Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Tannat. Además, se están haciendo pruebas con variedades como Carmenere y Guarnacha. La región ofrece ventajas como la altitud, la amplitud térmica y la combinación de sol y viento, lo que disminuye la presencia de hongos en las vides.

El desafío del agua

En un ambiente desértico, el agua se torna crucial. Prates, quien integra el grupo CREA Calchaquí desde hace más de 16 años, destaca la importancia de gestionar este recurso de manera eficiente. > "El agua es fundamental para la producción de vinos de alta calidad, por lo que debemos ser conscientes de su uso y manejo".