En la Corte de lo Penal de París, este lunes se llevó a cabo la sexta jornada del juicio por el asesinato del ex internacional de rugby Federico Martín Aramburu, ocurrido el 19 de marzo de 2022.
La audiencia se centró en reconstruir la personalidad del fallecido a través de declaraciones de su entorno más cercano: esposa, madre y antiguos compañeros de equipo.
El relato de la familia
María Aramburu, esposa del jugador y madre de sus tres hijos, describió que la noticia le provocó falta de aire, palpitaciones, episodios de llanto y la necesidad de iniciar un seguimiento psicológico.
Cecilia Aramburu, madre de Federico, compareció como parte civil y relató cómo recibió la confirmación de la muerte por teléfono. Declaró:
"Este crimen no debería haber ocurrido; pudo haberse evitado", afirmó Cecilia, señalando la violencia y la impunidad que rodearon el hecho.
Añadió que los acusados deben comprender la magnitud de lo sucedido antes de poder reintegrarse a la sociedad.
"Creo que estamos frente a criminales que no saben qué es la humanidad", sostuvo la madre, quien también mencionó que el médico le recetó medicación para asistir al funeral.
Amigos y ex compañeros
Thomas Lievremont, antiguo capitán de Biarritz y amigo de Aramburu desde 2004, recordó al fallecido como una persona de bondad absoluta y resaltó la ausencia que siente:
"Encarnaba la bondad en estado puro", afirmó Lievremont.
El ex Puma también confesó que desde aquella noche su vida no volvió a ser la misma.
"Desde entonces, la vida no ha sido la misma", comentó su amigo.
Gonzalo Quesada, gloria de Los Pumas y actual director técnico de la selección italiana, lloró al declarar que Aramburu era "humano, alegre, generoso, fiel y leal".
Expectativas y llamado a la justicia
Los testimonios subrayaron el daño psicológico que la muerte provocó en la familia y la comunidad rugbier, y reiteraron la exigencia de que los acusados comprendan la gravedad de sus actos.
El proceso continúa y la Corte deberá dictar sentencia en las próximas sesiones.