Surinam, la nación más pequeña de Sudamérica, recibió la certificación oficial que lo declara libre de malaria, convirtiéndose en el primer país de la cuenca amazónica en alcanzar este objetivo, según informó Bill Gates.

Estrategia integral

El país aplicó una política combinada de prevención, detección precoz y curación rápida. En los hogares se instalaron mosquiteros impregnados con insecticida y se realizaron campañas de fumigación interior. Además, se distribuyeron tests rápidos para identificar casos en tiempo récord.

Los trabajadores de salud comunitarios llevaron los medicamentos a las zonas más aisladas, garantizando que cada caso recibiera tratamiento inmediato y evitando nuevas transmisiones.

"Cortamos la cadena de transmisión con acciones simultáneas", afirmó Gates.

Lecciones del pasado

Gates recordó que, en su blog de 2025, había comparado la lucha actual con los esfuerzos históricos de EE. UU., donde se usó DDT y se drenaron pantanos para controlar al mosquito. En aquel entonces, la quinina y luego la cloroquina fueron esenciales para eliminar el parásito del torrente sanguíneo.

"En el sur de EE. UU. la malaria era una preocupación constante durante el verano", recordó.

Herramientas modernas y futuro

Hoy, la prevención se apoya en mosquiteros tratados, fumigación de bajo impacto y novedosos cebos de azúcar que envenenan al mosquito al alimentarse. La investigación también avanza con técnicas de impulso genético que bloquean el parásito dentro del vector.

En el ámbito terapéutico, la cloroquina dio paso a combinaciones basadas en artemisinina (ACT), más efectivas y menos propensas a resistencia. Nuevos fármacos como la tafenoquina se usan para erradicar cepas recurrentes.

"Contamos con opciones más seguras y específicas que nunca antes", señaló Gates.

Surinam mantendrá una vigilancia activa y planea compartir su modelo con países vecinos para ampliar la zona libre de malaria en la región amazónica.