La sentencia que cambia el destino de cientos de inmigrantes
Una jueza federal de distrito en Boston tomó una decisión que podría afectar a cientos de ciudadanos de Sudán del Sur que viven en Estados Unidos. La jueza Patti Saris rechazó un intento de los defensores de los derechos de los inmigrantes para mantener la designación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Sudán del Sur.
El contexto de la decisión
La Corte Suprema de Estados Unidos había permitido en junio que se pusiera fin a protecciones similares para miles de personas procedentes de Haití y Siria. Esta sentencia limitó la capacidad de los jueces de instancias inferiores para revisar las medidas del Departamento de Seguridad Nacional destinadas a poner fin al TPS para aproximadamente una docena de países.
La designación del TPS
El TPS es una designación que ampara a personas cuyos países de origen han sufrido desastres naturales, conflictos armados u otros acontecimientos extraordinarios. Proporciona a los migrantes que cumplen los requisitos protección temporal frente a la deportación y un permiso de trabajo. El DHS había tomado medidas en noviembre para poner fin al TPS para Sudán del Sur, alegando que ya no cumplía las condiciones para dicha designación.
La reacción de los defensores de los derechos de los inmigrantes
Los abogados de un grupo de ciudadanos de Sudán del Sur y la organización sin ánimo de lucro African Communities Together instaron a la jueza Saris a bloquear una vez más la finalización del TPS basándose en nuevos motivos que los magistrados no habían abordado. Sin embargo, la jueza Saris concluyó que el Congreso también había transferido la autoridad sobre el TPS al DHS.
'La designación original de Sudán del Sur para el TPS sería, por lo tanto, inválida por la misma razón que su revocación', afirmó la jueza Saris.
El futuro de los inmigrantes de Sudán del Sur
La decisión de la jueza Saris abre el camino para que el gobierno de Donald Trump ponga fin a las medidas de protección que permitían a los ciudadanos de Sudán del Sur vivir y trabajar en Estados Unidos. Esto podría tener graves consecuencias para cientos de inmigrantes que han estado viviendo en el país bajo la protección del TPS.