Sony envió un correo a los usuarios de PlayStation indicando que la adquisición de títulos en la PlayStation Store corresponde a una licencia de uso limitada y revocable. Además, confirmó que a partir de enero de 2028 la empresa dejará de lanzar juegos en formato de disco.
El mensaje aclara que, si la cuenta se bloquea, el servicio se interrumpe o el contrato de licencia finaliza, el acceso a los títulos digitales puede ser revocado sin compensación. La condición legal de la licencia lleva años vigente, pero su recordatorio ha encendido el debate.
"El software se concede bajo licencia, no se vende", explicó Sony en el comunicado.
Con la decisión, Sony también anunció la reconversión de su planta principal de discos en Austria, que pasará a producir microlentes ópticas en lugar de discos para videojuegos.
Reacción de jugadores y coleccionistas
La noticia provocó una ola de críticas en foros y redes sociales. Movimientos como #PSBlackout organizaron una semana de protesta del 23 al 30 de agosto, invitando a los usuarios a no iniciar sesión en PlayStation Network ni comprar en la tienda digital.
Los manifestantes reclaman el derecho a conservar copias físicas y a participar en el mercado de segunda mano. La petición “No maten al disco” superó las 345.000 firmas, la mayor movilización de la comunidad PlayStation en años.
Análisis del sector
Expertos señalan que la eliminación del formato físico responde a la reducción de costos y a la expansión de la distribución digital. Sin embargo, el rechazo muestra una preocupación creciente por la pérdida de control sobre el contenido adquirido y su preservación a largo plazo.
Sony no ha indicado planes de compensación para los usuarios que ya poseen juegos en disco ni ha ofrecido alternativas para la conservación del patrimonio lúdico.