La selección argentina de rugby sumó a Shaun Edwards como nuevo integrante del cuerpo técnico que lidera Felipe Contepomi. El anuncio apunta a reforzar una de las áreas más flojas del equipo: la defensa. Edwards llega con un método propio, la Blitz Defence, que busca presionar al ataque rival y evitar los tries fáciles.

Un deporte que nació de una grieta

Para entender de dónde viene Edwards hay que remontarse a finales del siglo XIX en Inglaterra. El rugby vivía una división profunda: los clubes del sur, ligados a escuelas privadas, defendían el amateurismo como un valor moral. Los del norte, en cambio, querían que los jugadores cobraran por jugar, tal como ya ocurría en el fútbol.

En 1895, veinte clubes del norte rompieron con la Rugby Football Union y armaron su propia federación. Así nació la Northern Football Union, que con los años derivó en el rugby league. Las reglas se fueron modificando: se pasó de 15 a 13 jugadores, se eliminó el line-out y el scrum quedó como un simple reinicio.

El cambio más profundo fue la desaparición del ruck. Cuando un jugador es tackleado, la acción se detiene y debe levantarse rápido. Ese movimiento marca el tiempo que tiene la defensa para retroceder diez metros y quedar habilitada. Hasta 1966 las posesiones eran ilimitadas, lo que obligaba a las defensas a ser feroces y rápidas para forzar errores del rival.

El Hombre de Acero

Shaun Edwards nació en Wigan, una ciudad del norte inglés. El 17 de octubre de 1983, el día que cumplió 17 años, su club natal rompió el mercado: le firmó un contrato por 35.000 libras esterlinas, la cifra más alta pagada hasta entonces por un jugador escolar.

Wigan, conocido como "los Warriors", fue uno de los fundadores de la Northern League en 1895 y es el club más ganador del rugby league, con 24 ligas y 22 copas Challenge. En aquella época fue de los primeros en profesionalizar el deporte a tiempo completo y armó un plantel con estrellas como Andy Farrell y Jason Robinson, con el que ganó siete ligas consecutivas.

En la final de la Challenge Cup de 1990, Wigan se midió con Warrington en el viejo estadio de Wembley. Un tackle temprano le fracturó a Edwards un pómulo y la órbita de un ojo. Ese episodio le valió el apodo de "Hombre de Acero".

Qué aporta a los Pumas

La llegada de Edwards al rugby tradicional no es casual. El rugby league desarrolló durante décadas una especialización defensiva que el rugby union terminó valorando, y por la que ahora está dispuesto a pagar buenas sumas. Su método, la Blitz Defence, se apoya en la presión constante y la velocidad para cerrar espacios antes de que el rival pueda armar juego.

El desafío será adaptar esa lógica a las reglas del rugby union, donde el ruck y el line-out siguen siendo centrales. Contepomi apuesta a que esa experiencia ayude a la Argentina a reducir los tries que recibe por errores defensivos.

Edwards se suma así a un cuerpo técnico que busca consolidar un modelo de juego más sólido de cara a los próximos compromisos internacionales.