Jorge Fernando Castro, el boxeador argentino que se consagró campeón mundial de peso mediano en 1994, murió a los 59 años en Morón. El ex pugilista se descompensó alrededor de la medianoche mientras estaba en el Bingo de esa localidad del oeste bonaerense y, pese a que recibió primeros auxilios, falleció en el lugar. Las causas del deceso aún no se conocen.

La información fue confirmada por Jonathan Di Primio, compañero de streaming de Castro, quien detalló que el ex boxeador sintió un fuerte dolor en el pecho antes de desplomarse.

Del ring a la olla popular

Nacido en Caleta Olivia, Santa Cruz, el 18 de agosto de 1967, Castro —también apodado "Roña"— construyó en los últimos años un perfil muy distinto al de su época de gloria deportiva. Radicado en Morón, trabajaba en la puesta en marcha de un comedor comunitario en esa ciudad.

Su compromiso social venía de antes: desde la pandemia sostenía comedores y merenderos en Lomas de Zamora, además de abastecer de mercadería a otros espacios barriales. En octubre de 2025 anunció que preparaba un comedor para 500 personas en Morón y describió cómo había cambiado la demanda.

"Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no le alcanza la plata", había contado.

El propio Castro explicaba ese compromiso desde su historia personal: "Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos".

La noche de Monterrey

La consagración deportiva de Castro llegó el 10 de diciembre de 1994, en un estadio de béisbol de Monterrey, México. Frente al estadounidense John David Jackson, perdía en las tres tarjetas, tenía un ojo cerrado y sangraba contra las cuerdas. Un gancho de izquierda al mentón cambió todo: su rival cayó y el combate se revirtió.

En la conferencia de prensa posterior, Castro bautizó ese impacto como "la mano de Dios", en homenaje a Diego Maradona, de quien era amigo. Defendió el título en dos oportunidades —incluida una revancha ante Reggie Johnson— y disputó más de 140 peleas como profesional.

Un accidente y una vuelta

Su carrera también atravesó episodios duros. En junio de 2005 sufrió un grave accidente automovilístico en Buenos Aires que le provocó un colapso pulmonar y lo obligó a pasar por el quirófano de urgencia. Meses después volvió a subirse a un ring.

La noticia del fallecimiento se conoció en las primeras horas de la madrugada y todavía no hay información oficial sobre las causas. La figura de Castro quedó asociada tanto a aquella noche de Monterrey como a su trabajo en los barrios, una faceta que él mismo reivindicaba como parte central de su identidad.