El Senado anuló la sesión de Labor Parlamentaria programada para la tarde del miércoles, lo que impide que la Cámara alta se reúna este jueves, como había previsto el oficialismo. La decisión afecta directamente al proyecto de reforma del régimen de biocombustibles, promovido por Patricia Bullrich, jefa de la bancada de La Libertad Avanza.
Objetivos de la reforma
El texto busca modificar la Ley 27.640, vigente hasta 2030, para aumentar los porcentajes de mezcla obligatoria de combustibles de origen vegetal. Propone que el corte de bioetanol en la nafta pase del 12 % al 15 % en un plazo de un año, mientras que el biodiésel mezclado con gasoil subiría del 7,5 % al 10 % de forma gradual. Además, la iniciativa introduce límites a la concentración empresarial y abre mecanismos de contratación más competitivos.
"El proyecto busca incentivar la producción nacional y diversificar el mercado", afirmó Patricia Bullrich.
Tensiones entre provincias y sectores
Las provincias productoras de bioetanol a base de caña de azúcar y maíz – Tucumán, Salta y Jujuy – serían las principales beneficiarias del aumento del corte. En contraste, las regiones con mayor producción de biodiésel a partir de soja – Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y Buenos Aires – albergan a numerosas pymes que temen quedar desplazadas por grandes cerealeras y aceiteras agrupadas en la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA‑CEC).
Próximos pasos
Hasta el momento, la Cámara alta no ha anunciado una nueva fecha para retomar el debate. Según fuentes oficiales, el oficialismo planea intentar una nueva votación el 17 de septiembre, siempre que logre desbloquear el acuerdo entre los bloques que representan a los distintos productores.
La agenda del Senado vuelve a centrarse en las PASO, mientras la discusión sobre los biocombustibles queda en suspenso.