Argentina avanza con el proyecto petrolero offshore Sea Lion, impulsado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. Con una producción prevista para marzo de 2028, el desarrollo equivale a cerca del 1 % de la capacidad de la formación Vaca Muerta.
Dimensiones del proyecto
Sea Lion cuenta con 300 millones de barriles de reservas certificadas y ha asegurado USD 1.000 millones en financiamiento. La inversión total estimada asciende a USD 3.900 millones, de los cuales la primera fase requerirá USD 1.800 millones y apunta a extraer entre 50.000 y 55.000 barriles diarios.
"Sea Lion equivale a cerca del 1 % de Vaca Muerta", explicó el ingeniero Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy.
Desbalance frente a Vaca Muerta
Según Dreizzen, la diferencia radica en que Vaca Muerta ofrece un negocio cien veces mayor, lo que obliga a Sea Lion a depender de la misma infraestructura tecnológica y de servicios internacionales que ya operan en la cuenca neuquina.
"Sea Lion necesita tecnología, financiamiento y grandes empresas internacionales de servicios petroleros para avanzar, y muchas de esas mismas compañías ya operan o buscan crecer en Vaca Muerta", añadió el analista.
Rechazo de los grandes proveedores
En los últimos días, cuatro compañías globales de servicios petroleros anunciaron que no participarán en el proyecto. SLB (ex Schlumberger), Baker Hughes, Halliburton y DLS Archer confirmaron su ausencia, reduciendo aún más la disponibilidad de recursos técnicos para Sea Lion.
Repercusiones geopolíticas
El contexto internacional, marcado por la rivalidad entre Estados Unidos y China, ha intensificado la atención de Washington hacia América Latina. Argentina, con su vínculo político con EE. UU. y el auge de Vaca Muerta, gana ahora una posición de negociación inédita en la larga disputa diplomática sobre las Islas Malvinas, que data de 1833.
"Esa asimetría vuelve a las restricciones argentinas contra empresas que participen en actividades hidrocarburíferas en las islas una herramienta de presión con un peso que antes no tenía", sostuvo Dreizzen.
Próximos pasos
El primer pozo de Sea Lion está programado para entrar en operación en marzo de 2028, mientras el gobierno argentino evalúa cómo capitalizar este activo limitado para reforzar su postura frente a la soberanía de las Malvinas.