El sábado se cerró la 74ª edición del Festival de San Sebastián con la ceremonia de la Concha de Oro. El jurado, presidido por el director estadounidense Ira Sachs, eligió la mejor película entre 17 competidoras y entregó los premios a la producción latinoamericana más destacada.

Favoritos y la apuesta latinoamericana

Los críticos apuntaban a Tender Loving Care del octogenario Mike Leigh como la gran favorita, una obra que explora cuidados, amistad y familia. En la sección oficial compitieron tres títulos latinoamericanos: la miniserie chilena Mis muertos tristes de Pablo Larraín, basada en cuentos de Mariana Enriquez; Glaxo del argentino Benjamín Naishtat; y Las disculpas de Vicentina del brasileño Gabriel Martins.

Estrellas, homenajes y premios honoríficos

Durante la semana de alfombra roja pasaron figuras como Brad Pitt, Marion Cotillard, Ricardo Darín y Diego Luna. La edición entregó su mayor distinción honorífica, el Premio Donostia, a la actriz británica Naomi Watts y al cineasta alemán Werner Herzog.

"Quería hacer una película muy seria sobre gente muy cómica", explicó el director belga Michaël R. Roskam sobre Le Faux Soir, cinta que cerró el festival.

Polémica y cierre histórico

El festival proyectó el documental NAZA, que recoge testimonios de miembros de las fuerzas israelíes sobre los bombardeos en Gaza. La proyección se realizó sin los directores, bajo amenazas en su país. En la alfombra roja, el director del festival José Luis Rebordinos y varios cineastas españoles expresaron su apoyo a los realizadores del documental.

El último filme presentado, Le Faux Soir de Michaël R. Roskam, narra la falsificación de un periódico belga en 1943 por la resistencia, combinando drama y toques de comedia para reflejar la "belgitud" del momento.