El 26 de septiembre de 2026 no se publicó una cotización oficial del girasol en el mercado de Rosario, lo que deja a los agricultores sin una referencia clara de valor.
Factores que explican la ausencia de precios
La escasez de datos se atribuye a una caída de la demanda exterior y a complicaciones en la cadena de exportación. Los costos de transporte y la congestión portuaria han encarecido la logística, reduciendo la actividad comercial. Además, la calidad variable de los lotes incide en la disposición de los compradores internacionales.
Impacto en la producción local
Los cultivos de girasol presentan rendimientos dispares según las condiciones climáticas de la última campaña. Ante la falta de una señal de precios, los productores evalúan la rentabilidad frente a cultivos como la soja y el maíz, lo que podría modificar la superficie sembrada en la próxima campaña.
Expectativas a corto plazo
Históricamente, los valores del girasol han oscilado entre 300 y 400 dólares por tonelada. Los analistas indican que, si mejoran las condiciones climáticas y logísticas, es posible observar un repunte en los precios en los próximos meses. La llegada de la nueva cosecha y la reducción de los cuellos de botella portuarios son los principales motores esperados para reactivar el comercio.
Perspectiva de los actores del sector
Los agricultores siguen atentos a cualquier movimiento del mercado que pueda definir una nueva referencia de precios. La expectativa general es que, con la normalización de la exportación, el girasol recupere su nivel de cotización y vuelva a competir con otros cultivos.