Robbie Williams se presentó anoche en el Movistar Arena de Buenos Aires, dando inicio a los tres conciertos que realizará en Argentina como parte de su gira mundial.

Un show que celebra el entretenimiento

Williams describió su gira como “una carta de amor al entretenimiento”, mezclando rock, pop y números de comedia. La puesta en escena contó con una banda reducida dirigida por Gary Nutall, coristas, sección de vientos y un grupo de bailarines.

Humor y referencias locales

Al abrir el concierto, el cantante interpretó “Let Me Entertain You” y, entre canción y canción, lanzó bromas sobre su regreso tras 20 años, incluyendo una alusión a la polémica con Amalia Granata. “Acabo de ver a alguien con quien me acosté la última vez que estuve acá, pero no es quien se piensan”, comentó, dirigiéndose a un fan de primera fila.

Momentos de rock y nostalgia

Durante “Rocket” y “Rock DJ”, la energía subió al máximo, mientras que en “Strong” ofreció una balada que invitó al público a reflexionar sobre la vulnerabilidad. En “Supreme”, el público entregó una bandera que homenajeaba al piloto británico Jackie Stewart, recordando también a Juan Manuel Fangio.

"¿Mis mejores días ya pasaron?", preguntó Williams al público, antes de lanzar la siguiente canción.

Un guiño a sus raíces en Take That

Al final del espectáculo, el artista recordó su etapa en la boy band, interpretando “Relight My Fire” y “No Regrets” como una forma de cerrar capítulos. Según Williams, en aquellos años su compañero Gary Barlow solía acaparar el protagonismo, lo que hoy busca equilibrar con su propio repertorio.

El concierto cerró con una emotiva mención a su esposa y a la paternidad, reforzando el mensaje de que la vida sigue adelante.

Próximos pasos

Williams anunció que su próximo regreso a Argentina será dentro de dos años, mientras continúa su gira por América Latina.