Cande Tinelli, conocida por su actividad en redes sociales, informó este lunes que ha recibido a una perrita callejera llamada Adelina en su domicilio, después de que su perro Linda falleciera el 14 de septiembre a los 14 años.
El adiós a Linda
Linda había sido diagnosticada con un tumor maligno el año anterior y, pese a la recomendación veterinaria de no operar, Tinelli optó por intentar una cirugía. La perra murió en casa, acompañada por su dueña, y Cande la despidió con una carta en Instagram donde escribió que “nadie me amó tanto”.
"Nadie me amó tanto como lo hiciste vos. Incondicional. El amor más puro que sentí por un ser vivo", afirmó la influencer.
El duelo también involucró a su otro perro, Jesús, un Jack Russell que buscó sin descanso a Linda por la casa.
Un nuevo comienzo con Adelina
Semanas después, Tinelli anunció en sus historias que retomaría los "tránsitos" de perros, es decir, acoger temporalmente animales en situación de calle. Explicó brevemente su motivación: “No sé, lo sentí y creo que es lo mínimo que puedo hacer por estos seres tan luminosos”.
"No sé, lo sentí y creo que es lo mínimo que puedo hacer por estos seres tan luminosos", escribió.
Presentó a Adelina con fotos y un video donde la abraza y le habla al oído: “Adelina, ¿vos creés que te vas a ir? … No sé”. La perrita, de pelaje blanco con manchas marrones, aparece descansando en el sillón de la casa mientras Cande le brinda mimos.
¿Qué implica este gesto?
Al acoger a Adelina, Tinelli se suma a su historial de apoyo a organizaciones de rescate animal. La decisión busca ofrecer un refugio temporal y visibilizar la adopción responsable.
En sus palabras, la influencer espera que este gesto sea "lo mínimo que puedo hacer" y anima a sus seguidores a considerar la acogida de animales necesitados.
Próximos pasos
Cande Tinelli continuará compartiendo el proceso de tránsito de Adelina y, según sus publicaciones, está abierta a recibir más perros en el futuro, siempre bajo la premisa de brindarles una etapa de cuidado y cariño antes de encontrar un hogar definitivo.