El índice de riesgo soberano de Argentina, medido por el EMBI+ de JP Morgan, alcanzó este martes 831 puntos básicos, duplicando el mínimo de 402 registrado el 10 de julio de 2026. El salto se dio en un periodo de cuatro meses y refleja la percepción de los inversores sobre la situación económica y política del país.

Evolución del indicador

Tras tocar 402 puntos a principios de julio, el riesgo país se mantuvo estable durante varias semanas antes de iniciar una fuerte alza que lo dejó en 831 a inicios de noviembre. En la región, ninguna de las principales economías latinoamericanas mostró una variación comparable en el mismo lapso.

Factores estructurales

Varios elementos explican esta deterioración. La economía sigue en recesión, lo que reduce la generación de divisas necesarias para honrar la deuda externa. Además, el gobierno de Javier Milei y su ministro de Economía, Sergio Caputo, afirman que pagarán todos los vencimientos, pero la capacidad real de pago sigue siendo cuestionada.

El déficit proyectado para 2027 oscila entre 15.000 y 20.000 millones de dólares, una brecha que pone en tela de juicio la viabilidad del plan de ajuste. La ayuda del FMI y de Estados Unidos ha aliviado la presión temporalmente, pero no ha resuelto la falta de recursos.

Reacciones del mercado y la crítica de analistas

En medio de la caída de precios de acciones y bonos, un analista activo en X, bajo el alias @NieveJuancito, comentó: > "Los bancos están cotizando por debajo de los mínimos de las últimas tres crisis. ¿Kici ya expropió bancos?"

El mensaje subraya la percepción de que la política económica no está generando la confianza esperada entre los agentes financieros. Según el analista, la falta de resultados concretos y la persistente incertidumbre política son los principales motores del aumento del riesgo.

Perspectivas a corto plazo

El mercado envía una señal clara: la promesa de pago no se traduce en capacidad real para cumplirla. Sin una mejora en la producción de divisas y sin un plan de ajuste que logre estabilizar la economía, el riesgo país podría seguir en niveles elevados.

En conclusión, la combinación de una recesión profunda, un déficit externo amplio y la fragilidad política del gobierno de Milei ha llevado al duplicado del riesgo país en pocos meses, situando a Argentina en una posición de vulnerabilidad financiera que exige respuestas concretas.