La Argentina volvió a quedar en el centro de la escena económica internacional. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, elogió el rumbo fiscal del gobierno de Javier Milei y lo presentó como un caso de recuperación tras años de crisis. Lo hizo este martes 3 de noviembre en la Conferencia Internacional de Banca 2026, organizada por el Banco Santander en Madrid, donde compartió panel con Ana Botín, presidenta ejecutiva de la entidad.
"Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello", afirmó la titular del organismo durante su exposición.
Un respaldo en medio de la negociación
El reconocimiento no es un dato aislado. Llega en un momento clave: el equipo técnico del FMI y las autoridades argentinas ya alcanzaron un entendimiento sobre la tercera revisión del programa de facilidades extendidas. Ese acuerdo, según explicó la vocera Julie Kozack, incluye medidas para profundizar la desinflación, reforzar la resistencia de la economía ante shocks externos y mejorar las perspectivas de crecimiento.
El texto todavía necesita la aprobación del Directorio Ejecutivo del Fondo. Si se confirma, habilitará un desembolso de U$S 900 millones.
Disciplina fiscal y críticas al populismo
Durante el panel, Georgieva repasó experiencias de países que atravesaron crisis profundas y luego aplicaron políticas de control presupuestario, como Grecia, Portugal e Irlanda. En esa lista incluyó a la Argentina y también mencionó el caso de Chile. En contraste, advirtió que varias economías desarrolladas acumulan niveles de deuda que generan preocupación creciente.
La funcionaria fue consultada sobre esas recuperaciones y aprovechó para cuestionar las políticas populistas por su impacto sobre las finanzas públicas.
"Hay que cortarle la cabeza al populismo", expresó Georgieva.
El mensaje se enmarca en una línea que el FMI viene sosteniendo a nivel global: la dificultad de los gobiernos para controlar el gasto y reducir el endeudamiento.
El desafío que queda pendiente
Para la administración de Milei, el elogio representa un nuevo aval de la conducción del organismo a su estrategia económica. El equilibrio presupuestario es, justamente, uno de los ejes centrales de su gestión.
Sin embargo, el desafío oficial va más allá del respaldo externo: conseguir que la estabilización macroeconómica se traduzca en una mejora sostenida de la actividad, la inversión y el empleo. Ese es el terreno donde el Gobierno todavía debe mostrar resultados.