Lali Espósito y Miranda! lanzaron "Bailar o morir", un disco de diez temas en el que ambos proyectos del pop argentino dejan por un rato sus caminos solistas para construir un universo compartido con la electrónica como eje. El trabajo ya está disponible y llega acompañado de una pieza audiovisual que funciona como puerta de entrada a esa propuesta.
La dupla no es nueva: ya habían coincidido en varias colaboraciones. Ahora el vínculo se extiende a un álbum completo, con una estética más oscura y cercana al rave que la que cada uno desarrolló por separado.
Un abanico de influencias
El disco recorre distintas variantes de la música electrónica. La disco aparece con fuerza en "Helecho", con guiños a "Bad Girls" de Donna Summer. El techno se hace presente en "Vivo del pop" y en "Hiperlove", tema que tiene a Ale Sergi como protagonista. El costado retro se nota en "En Italia", con referencias a Raffaella Carrà.
La impronta de Sergi como DJ y melómano se impone en el sonido general. También se cuela la tradición de Madonna más electrónica, la de "Confessions on the Dance Floor I y II".
En las letras hay tres ejes que se repiten: amor, sexo y fiesta. "Señora" retrata con humor a alguien que no quiere abandonar la pista; "Migajas" habla de una relación tóxica; "Piel" se presenta como un relato erótico. El conjunto apuesta a lo minimalista y elegante, con referencias a la moda europea.
El manifiesto y el shortfilm
Para Lali y Miranda!, el título del álbum no es solo un nombre. En un comunicado, los artistas definieron su postura: "Bailar no es un complemento ni un adorno: es el acto emocional central, una forma de libertad, de resistencia y de celebración de la propia identidad".
Esa idea se traslada al shortfilm de 16 minutos que acompaña el lanzamiento, dirigido por Lautaro Espósito y Ale Ruax. En la pieza, Lali y Miranda! aparecen uniformados y casi irreconocibles, a cargo de una sala de control desde la que trasladan al espectador a distintos mundos: una ciudad italiana, un galpón donde el juego de las sillas se vuelve una cuestión de vida o muerte y una fantasía pop que atraviesa cada escena. La música funciona como hilo conductor y el sonido, como portal.
El lanzamiento busca instalarse como un manifiesto sobre el lugar de la danza en la identidad. La descripción oficial del proyecto lo resume como un movimiento de los artistas más influyentes del pop argentino, que se corren de sus propios universos para construir algo en conjunto.