El viernes la medida de riesgo país de Argentina cruzó la barrera de los 600 puntos básicos, alcanzando 610 en su punto más alto del año. El salto se dio poco después de que el INDEC publicara un aumento de 4 % en la tasa de pobreza y una fuerte desaceleración de la actividad económica en julio.

Factores que alimentan la alza

Varios analistas relacionan el deterioro del riesgo con la caída de la actividad interna y con la escasa compra de dólares por parte del Banco Central, que en septiembre sumó apenas USD 232 millones, con un promedio mensual de USD 10 millones diarios. A esto se suma la reciente subida de las tasas de interés en Estados Unidos, donde el rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años supera el 5 %, presión que afecta particularmente a los mercados emergentes.

Lecciones del pasado reciente

Los mercados recuerdan episodios en los que la victoria de fuerzas kirchneristas desencadenó fuertes caídas. Tras la PASO de 2019, el índice Merval perdió cerca del 60 % al día siguiente y el riesgo país llegó a los 2.000 puntos básicos. Un caso más reciente, la victoria de intendentes kirchneristas en el conurbano en septiembre pasado, provocó una caída de más del 20 % en acciones y llevó el riesgo a los 1.200 puntos básicos. La recuperación tardó alrededor de un mes y se vinculó a la victoria oficialista en las elecciones legislativas.

La gira de Axel Kicillof en Nueva York

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, realizó una visita a Nueva York sin ofrecer compromisos claros sobre la reestructuración de la deuda ni sobre la relación con el FMI. Su mensaje se centró en que la provincia sigue pagando sus bonos, pero no abordó la necesidad de honrar la deuda a nivel nacional, lo que dejó a los inversores sin garantías adicionales.

En conjunto, la combinación de datos internos desfavorables y la memoria de reacciones de mercado ante gobiernos kirchneristas genera una atmósfera de cautela que podría intensificarse si el bloque gana las próximas elecciones.

Próximos pasos

Los analistas esperan que la evolución del riesgo país dependa de la capacidad del gobierno para estabilizar la actividad económica y retomar la compra de divisas, mientras los mercados vigilan cualquier señal de política económica que pueda revertir la tendencia alcista del índice.