En un viaje reciente, un conductor recorrió 820 kilómetros ida y vuelta entre Buenos Aires y Mar del Plata a bordo de un JAC EV30X. El trayecto requirió una planificación cuidadosa de los momentos y lugares donde cargar el automóvil.
Ruta y gestión de la carga
Para cubrir la distancia, el piloto tuvo que identificar estaciones de carga compatibles a lo largo del recorrido. Cada parada se programó para maximizar la autonomía disponible y minimizar el tiempo fuera de la carretera.
Diferencias frente a un auto convencional
A diferencia de un vehículo con motor de combustión, el EV30X obligó a considerar la ubicación de los puntos de recarga antes de iniciar el viaje. La velocidad de conducción también influyó en el consumo de energía, obligando a mantener un ritmo que permitiera llegar a la siguiente estación sin contratiempos.
Costos y tiempo invertido
El gasto total en electricidad para los 820 km fue significativamente menor que el combustible que habría requerido un auto tradicional, aunque el tiempo dedicado a cargar el vehículo sumó varios minutos adicionales al itinerario.
El recorrido demuestra que, con la infraestructura adecuada y una planificación previa, los autos eléctricos pueden afrontar viajes de larga distancia sin mayores inconvenientes.