Un nuevo tipo de sistema de detección de ocupantes puede identificar la presencia de una persona dentro del auto aunque no se mueva visiblemente. La tecnología, basada en un radar de 60 GHz instalado en la cabina, reconoce respiración y pequeños movimientos, y envía una alerta cuando el vehículo se ha cerrado.

Cómo funciona la detección directa

Los sensores analizan variaciones de ondas de radio que atraviesan el interior del coche. Según el proveedor Valeo, "puede detectar incluso a un niño bajo una manta" y cubrir hasta dos filas de asientos con un solo dispositivo. Cuando el radar confirma la presencia de vida, el coche emite señales en el tablero y, según el modelo, activa la bocina durante 25 segundos y repite la alerta durante unos 10 minutos.

"Los sistemas direct sensing deben reconocer presencia real mediante respiración o movimiento", indicó Euro NCAP.

Requisitos de seguridad y pruebas

El organismo europeo independiente Euro NCAP, que evalúa la seguridad de los vehículos nuevos, introdujo en 2025 la exigencia de detección directa para puntuar la protección infantil. Los protocolos incluyen pruebas con bebés recién nacidos en sillitas orientadas hacia atrás y cubiertos por mantas, escenarios en los que un sensor tradicional no tendría datos fiables.

Limitaciones y recomendaciones

Los fabricantes advierten que objetos metálicos, animales o interferencias externas pueden generar falsas alarmas. Por eso los manuales siguen indicando que el conductor revise manualmente los asientos traseros antes de abandonar el vehículo.

"El monitoreo se mantiene durante unos diez minutos después del cierre", explicó Hyundai, que incorpora la función Advanced Rear Occupant Alert en varios de sus modelos.