En Rosario, el 30 de octubre de 2026, representantes de pequeñas y medianas empresas se reunieron a escasa distancia de un acto oficial donde autoridades y directivos de grandes compañías destacaban los beneficios del RIGI (Régimen de Incentivo a la Gestión Integral).

Reacción de las pymes

Los empresarios manifestaron su preocupación porque, a su juicio, la Ley Integral Pyme no garantiza un interlocutor efectivo con el gobierno nacional. Según los asistentes, la normativa, que se sustenta en cuatro ejes, pretende frenar el cierre de negocios que no logran canalizar sus reclamos.

Posición de autoridades y grandes firmas

Simultáneamente, en otro recinto cercano, funcionarios y representantes de conglomerados empresariales celebraban el avance del RIGI, calificándolo de herramienta clave para impulsar la competitividad del país. Sin embargo, la cercanía de ambos eventos evidenció una brecha entre la visión oficial y la percepción de los sectores más vulnerables.

Próximos pasos

Los organizadores de la reunión de pymes anunciaron la intención de presentar un documento conjunto al Ministerio de Desarrollo Productivo, buscando canales de diálogo más directos. La expectativa es que la presión genere ajustes en la implementación de la ley antes de que entre en vigor a finales de año.