El Banco Central informó que durante septiembre los residentes compraron U$S 3.410 mil millones en divisas, mayormente billetes, lo que lleva la suma de compras para ahorro en 2026 a U$S 21.300 mil millones.
De ese total, U$S 2.471 mil millones correspondieron a la adquisición de billetes, U$S 668 mil millones se destinaron al pago de servicios y gastos en el exterior, y U$S 426 mil millones se transfirieron fuera del país sin un destino definido.
Se estima que 1,6 millones de personas compraron dólares en septiembre, con un gasto medio de alrededor de U$S 1.800 por individuo. En contraste, cerca de 758.000 personas vendieron divisas, generando U$S 425 mil millones.
Destino de los dólares
El flujo neto de salida de billetes y divisas en el mes fue de U$S 2.400 mil millones. Según el BCRA, esa cifra se repartió en tres partes iguales: U$S 800 mil millones se usaron para consumos con tarjeta (viajes, servicios digitales), U$S 800 mil millones quedaron depositados en bancos locales y U$S 800 mil millones se mantuvieron fuera del sistema financiero, en efectivo o cuentas en el exterior.
Los depósitos privados en dólares crecieron U$S 1.023 mil millones en septiembre, alcanzando U$S 41.910 mil millones, el nivel más alto del año.
Comparación con el agro y el propio BCRA
El sector de "Oleaginosas y Cereales", tradicionalmente mayor aportante de divisas, vendió U$S 3.313 mil millones en septiembre, cifra ligeramente inferior a la compra total de los residentes pero superior a la compra del propio BCRA, que se limitó a U$S 474 mil millones.
Reservas internacionales y contexto electoral
Las reservas internacionales del país disminuyeron U$S 2.167 mil millones en septiembre, cerrando el mes en U$S 46.092 mil millones. La caída se debe principalmente a pagos de capital al FMI (U$S 794 mil millones) y a otros organismos internacionales (U$S 808 mil millones), además de la depreciación de los activos en dólares (U$S 525 mil millones).
Con la campaña electoral a menos de un año, estos datos alimentan el debate sobre la política cambiaria del gobierno de Milei, que enfrenta crecientes críticas por la volatilidad del tipo de cambio y la salida de divisas.