En 2026, los fundadores de nuevas empresas tecnológicas en Argentina están optando por una estrategia que contempla la presencia en varios países desde el arranque, en lugar de consolidarse primero en el mercado local.
La presión del entorno financiero
La inestabilidad macroeconómica y la dificultad para acceder a capital hacen que muchos emprendedores consideren que un negocio exclusivamente argentino no es viable. "Los argentinos nacemos con la idea de que, lamentablemente, no podés hacer un negocio solo para tu país porque nadie te va a dar dinero", señaló Hernán Corral, COO y cofundador de la fintech de pagos Pomelo.
"Cuando fuimos a levantar rondas, nos decían: ‘Buenísimo tu negocio, pero la Argentina vale cero; cuéntanos el resto de la región’", recordó Corral en el Venture Day + Scale Up.
Esa retroalimentación obligó a Pomelo a crear una arquitectura tecnológica preparada para operar en distintos mercados desde su concepción.
Un ecosistema que supera su tamaño
Según Juan José Güemes, presidente de Emprendimiento y vicepresidente de Estrategia de IE University, Argentina ha logrado construir un ecosistema de empresas tecnológicas que supera lo que su economía permitiría. "La Argentina es la cuna del primer unicornio de América Latina y tiene una presencia desproporcionada de fundadores con ambiciones de crecer", afirmó en una entrevista reciente.
La tecnología elimina barreras geográficas
Para Santiago Pinto, cofundador de Bumeran e inversor, la digitalización ha reducido la relevancia de la distancia física. "Estar lejos es una ventaja: desde una posición periférica surge más creatividad ante la escasez de recursos", explicó.
Pinto recordó que en los inicios del ecosistema, en 1999, la palabra "emprendedor" prácticamente no existía, lo que muestra cuánto ha evolucionado el entorno.
Implicaciones para el futuro
Los expertos coinciden en que la necesidad de diseñar startups con una arquitectura regional no es una fase posterior, sino una condición para atraer inversores y escalar rápidamente. La tendencia sugiere que la próxima generación de empresas argentinas nacerá con una mentalidad global, buscando mercados en toda América Latina y más allá.