Un psiquiatra de Atlanta, Munjal Shroff, empleó un chatbot de inteligencia artificial para estructurar la historia clínica de su esposa y, mediante la aplicación, obtuvo la indicación que permitió confirmar un linfoma de células T. Los síntomas habían surgido en otoño de 2025, con sarpullidos, picazón, cansancio y ganglios inflamados, y tras múltiples consultas no se había llegado a un diagnóstico definitivo.
El asistente que orientó la segunda opinión
Shroff buscó una solución digital que le ayudara a ordenar los cientos de documentos médicos y encontró Healz AI, un chatbot especializado en oncología. La herramienta coincidió con la sospecha inicial de los médicos, pero recomendó solicitar una segunda opinión en el MD Anderson Cancer Center de Texas y señaló al oncólogo que debía atender el caso. > "Ese giro hacia la segunda opinión fue decisivo", afirmó Shroff.
Funcionamiento y alcance de Healz AI
Healz AI se apoya en modelos de lenguaje preexistentes, a los que añade una capa de memoria y flujos de trabajo diseñados para procesar gran cantidad de archivos; un usuario cargó alrededor de 1.500 documentos. El sistema incluye un "modo de causa raíz" que formula hasta veinte preguntas de seguimiento antes de ofrecer conclusiones. Según los fundadores, el 97 % de los usuarios son pacientes con cáncer y el resto son médicos que la utilizan como referencia. Los ingresos recurrentes alcanzaron los USD 100.000 anuales a principios de septiembre, con una retención mensual del 70 %.
Visión de los creadores
Alex Dosovitskiy, cofundador de Recursive Superintelligence y ex‑investigador de Google, explicó que la salud es un campo donde la IA puede marcar la diferencia: > "La tecnología subyacente ya está disponible y necesita convertirse en productos que ayuden a las personas". Los cofundadores Igor Demishev y Alex Plat señalaron que la herramienta está pensada para complementar, no sustituir, a los profesionales, y que su enfoque en el cáncer surge de experiencias personales con la enfermedad en sus familias.
La aplicación sigue en fase beta y su objetivo es acelerar la identificación de especialistas y la obtención de segundas opiniones, sin pretender reemplazar la labor médica.