El viernes 16 de octubre de 2026, el presidente boliviano Rodrigo Paz recibió en La Paz al presidente de Chile José Antonio Kast, en una visita de Estado que rompe una ausencia de siete décadas de jefes de Estado chilenos en el país.

La agenda incluye alrededor de diez puntos vinculados a economía, comercio, fronteras y seguridad, según indicaron autoridades bolivianas.

A pesar de que Bolivia y Chile no mantienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, ambos conservan consulados generales en La Paz y Santiago.

El encuentro se produce después de una serie de contactos iniciados en abril, cuando los cancilleres de ambos países se reunieron en el paso fronterizo de Chungará–Tambo Quemado.

Agenda y prioridades

Los temas prioritarios abarcan la coordinación contra el crimen organizado, la migración, la agricultura, la tecnología, el uso de puertos, la conectividad vial y la posible reposición de embajadores.

En agosto se realizó la primera Reunión de Altos Mandos Policiales y Unidades Especializadas en La Paz, reforzando la lucha contra el delito transfronterizo.

En septiembre, una delegación del Parlamento chileno visitó Bolivia para tratar migración, comercio y seguridad, consolidando la agenda bilateral.

"La relación bilateral ha evolucionado hacia una agenda positiva, contribuyendo a la reconstrucción de las confianzas", señaló la Cancillería chilena.

Contexto histórico y diplomático

La última visita de un presidente chileno a Bolivia data de 1955, cuando Carlos Ibáñez del Campo se reunió con Víctor Paz Estenssoro.

Desde la ruptura diplomática de 1962, la disputa por una salida soberana al mar ha limitado la relación, aunque ambos gobiernos afirman que la cuestión forma parte de un “nuevo ciclo” de cooperación.

En 2006, bajo Evo Morales y Michelle Bachelet, se acordó una agenda de 13 puntos que incluía la demanda marítima; la Corte Internacional de Justicia rechazó la obligación de Chile de negociar en 2018 y cerró el caso Silala en 2022.

Los dirigentes esperan que este acercamiento facilite futuros diálogos sobre la salida al mar y la gestión de recursos compartidos.