El Grant Park de Chicago se convirtió en un escenario ideal para Olivia Dean, quien demostró su talento y carisma en la tercera noche de Lollapalooza. Con una banda impecable y una voz cautivante, la británica presentó un set que tuvo de todo.
Un debut exitoso
La cantante salió a escena dispuesta a hacer valer su rótulo de headliner en los Estados Unidos. Con canciones como "Nice to each other" y "Lady Lady", Dean conquistó al público desde el principio.
"Todo el objetivo de este álbum era intentar averiguar qué significa realmente el amor para mí", admitió Olivia Dean en una de sus charlas con el público.
Un álbum inspirador
Su disco The Art of Loving le valió un Brit Awards al mejor álbum británico y la catapultó a la mesa chica de las songwriters más populares de la industria. Inspirada en el libro de Bell Hooks, Olivia explora allí el amor en todas las variantes.
Con una big band a la vieja escuela, Olivia Dean sostiene el contenido dramático-sentimental de su obra en una presentación que se siente muy a gusto en Chicago. El cierre fue con "Man I need", una canción que demostró la conexión de la cantante con el público.
Un final inolvidable
La visita de Sam Fender para hacer su tema "Rein me in" fue uno de los momentos más destacados de la presentación. Con un público totalmente rendido, Olivia Dean coronó su notable presentación en Lollapalooza Chicago.