El jueves, el Tribunal de Milán dictó la disolución definitiva del vínculo matrimonial entre la empresaria Wanda Nara y el futbolista Mauro Icardi, concluyendo un proceso iniciado en noviembre de 2024.

Claraciones de la defensa

Ana Rosenfeld, abogada de Nara, utilizó sus redes para corregir tres ideas que, según ella, se difundieron de forma inexacta. Declaró que: > "No se hizo lugar a la culpabilidad pedida por Icardi". > "No se hizo lugar al pedido de pensión alimentaria para Wanda". > "Resolvió que no le corresponde a la justicia italiana decidir sobre custodia, residencia y alimentos de las menores". En su publicación añadió que la sentencia no asigna custodia ni establece una cuota alimentaria para los hijos.

Detalles económicos y de custodia

El fallo, contenido en un documento de 30 páginas, desestimó la solicitud de Nara de recibir 250.000 euros mensuales durante la separación y una compensación de 100.000 euros por el divorcio, al considerar que posee ingresos y patrimonio suficientes para sostenerse. La defensa había argumentado que la empresaria había dejado su carrera por la familia, pero el tribunal determinó que esa alegación no estaba acreditada y que su notoriedad se incrementó durante el matrimonio. Respecto a la custodia, la jueza indicó que la jurisdicción italiana no es competente para decidir sobre la residencia, la guarda y la manutención de las dos niñas, por lo que el caso queda fuera del alcance del tribunal.

Lo que sigue para la expareja

Wanda Nara aún no ha respondido públicamente, enfocada en la conducción de MasterChef Celebrity y el estreno de su primer largometraje ¿Querés ser mi hijo?. La sentencia impone a la empresaria el pago de dos tercios de los costos judiciales, fijados en 5.200 euros más gastos e impuestos. Paralelamente, Icardi mantiene abierto un proceso en Milán para anular la transferencia de inmuebles de su patrimonio; se espera una resolución a finales de noviembre de 2027.