¿Qué cambia?

El 12 de agosto marca un hito importante para las empresas que exportan alimentos a Europa. A partir de esa fecha, deberán cumplir con el nuevo reglamento de envases y residuos de la Unión Europea, conocido como PPWR.

Requisitos clave

La normativa establece que los envases deben ser reciclables, no contener sustancias nocivas y llevar información clara sobre sus materiales y porcentaje de reciclado. Los fabricantes de envases también deberán proporcionar antecedentes sobre el diseño, fabricación y desempeño de sus productos.

'La normativa no distingue entre operadores europeos y extranjeros', señaló Ellen Pay, secretaria general de la Southern Hemisphere Fruit Alliance.

Clasificaciones y alícuotas

La normativa introduce tres clasificaciones para los envases: nivel A (95% de materiales reciclables), nivel B (80-95%) y nivel C (70-80%). A partir de 2038, solo se admitirán los envases de niveles A y B. Las alícuotas para comercializar estos productos serán más bajas cuanto más reciclable sea el envase.

Impacto en la región

Las empresas exportadoras de la región deberán adecuarse a las demandas y plazos establecidos por la normativa para evitar sanciones que les impidan acceder al mercado europeo. El Senasa ya ha establecido un nuevo reglamento para controlar los embalajes de los alimentos que ingresan al país.

Próximos pasos

A medida que se acerca la fecha de entrada en vigor del reglamento, las empresas deben comenzar a trabajar en la implementación de las medidas necesarias para cumplir con los requisitos. La Unión Europea ha establecido un período de transición para que las empresas se adapten a los nuevos requisitos, pero es fundamental que comiencen a trabajar en ello lo antes posible.